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¿Cuáles son los principales factores de riesgo cardiovascular?

Los principales factores de riesgo cardiovascular son el tabaquismo, los niveles elevados de colesterol, la presión arterial alta, la inactividad física, la obesidad, la diabetes, la edad, el sexo y los factores hereditarios.

¿Qué es la presión arterial alta y cómo se trata?

El corazón bombea sangre a través de una red de arterias, venas y capilares. La sangre en movimiento empuja contra las paredes de las arterias y esta fuerza se mide como presión arterial.

La presión arterial alta (o hipertensión arterial) es ocasionada por el estrechamiento de unas arterias muy pequeñas (arteriolas) que regulan el flujo sanguíneo en el organismo. A medida que estas arteriolas se estrechan (o contraen), el corazón tiene que esforzarse más por bombear la sangre a través de un espacio más reducido, y la presión dentro de los vasos sanguíneos aumenta.

La hipertensión arterial es muy peligrosa porque a menudo no presenta síntomas. Suele ser hereditaria. Los hombres tienen un mayor riesgo de sufrir de hipertensión que las mujeres y los negros tienen un mayor riesgo que los blancos.

En la mayoría de los casos, la hipertensión puede controlarse adoptando una dieta baja en grasas y sal; reduciendo el peso excesivo; comenzando un programa de ejercicio físico regular; aprendiendo a controlar el estrés; abandonando el hábito del cigarrillo; y reduciendo o suprimiendo el consumo de alcohol. Los antihipertensivos son medicamentos que pueden recetarse en caso de que estos cambios en el estilo de vida no ayuden a controlar la presión arterial dentro de entre 3 y 6 meses.

¿Qué es el colesterol y por qué es tan importante?

El colesterol es una sustancia grasa (un lípido) presente en todas las células del organismo. El hígado produce todo el colesterol que el organismo necesita para formar las membranas celulares y producir ciertas hormonas. El organismo obtiene colesterol adicional de alimentos de origen animal (carne, huevos y productos lácteos). Aunque a menudo atribuimos la elevación del colesterol en sangre al colesterol que contienen los alimentos que comemos, el causante principal de ese aumento es la grasa saturada que los alimentos contienen. Por eso es importante limitar tanto el consumo de colesterol como el consumo de grasa saturada. Los alimentos ricos en grasa saturada incluyen la materia grasa de los productos lácteos, la grasa de la carne roja y los aceites tropicales tales como el aceite de coco.

El colesterol llega a las células a través del torrente circulatorio, transportado por vehículos especiales denominados «lipoproteínas». Dos de las lipoproteínas más importantes son las de baja y alta densidad (LDL y HDL, respectivamente). Los médicos estudian tanto la relación entre el nivel LDL y el HDL como la relación entre cada uno de ellos y el colesterol total.

Las partículas de LDL transportan el colesterol a las células. Como se cree que los niveles elevados de colesterol LDL contribuyen al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, a menudo se lo denomina «colesterol malo». Cuando la sangre contiene demasiado colesterol LDL, éste comienza a acumularse sobre las paredes de las arterias, formando un material denominado «placa», e iniciando así el proceso de la enfermedad aterosclerótica. Cuando esta placa se acumula en las arterias coronarias que riegan el corazón, existe un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón.

Las partículas de HDL transportan el colesterol de las células nuevamente al hígado, donde puede ser eliminado del organismo. El colesterol HDL se denomina «colesterol bueno», porque se cree que los niveles elevados de HDL reducen el riesgo de padecer enfermedades del corazón.

¿Qué es la aterosclerosis?

La aterosclerosis es un proceso en el que se forma una sustancia cérea dentro de las arterias que riegan el corazón. Esta sustancia se denomina «placa» y está compuesta de colesterol, compuestos grasos, calcio y fibrina (una sustancia coagulante). Los científicos creen que la aterosclerosis comienza cuando se daña la capa que reviste el interior de la arteria (el endotelio). Se cree que la presión arterial alta, los niveles elevados de colesterol, grasa y triglicéridos en la sangre, y el tabaquismo son factores que contribuyen a la formación de la placa aterosclerótica.

El proceso aterosclerótico puede continuar durante muchos años sin producir síntomas.

¿Qué es la cirugía de bypass coronario?

El bypass coronario es una operación mediante la cual se mejora el flujo sanguíneo al corazón creando una nueva ruta alrededor de una sección obstruida o dañada de una arteria.

La operación consiste en coser una sección de una vena o arteria de la pierna o del pecho (denominada «injerto») a fin de sortear la sección obstruida o dañada de la arteria coronaria. El procedimiento crea una nueva ruta por la que puede fluir la sangre, para que el músculo cardíaco pueda recibir la sangre rica en oxígeno que necesita para funcionar adecuadamente.

El bypass coronario es un procedimiento quirúrgico seguro y eficaz para muchos pacientes. Generalmente el paciente permanece en el hospital aproximadamente una semana tras la cirugía, con por lo menos 1 a 3 días en la unidad de terapia intensiva. El médico también puede recomendar que el paciente participe en un programa de rehabilitación cardiovascular. Estos programas están destinados a ayudar al paciente a implementar cambios en su estilo de vida, tales como iniciar un nuevo programa de ejercicio y dieta, dejar de fumar y aprender a controlar el estrés.

Aparte de la cirugía de bypass coronario, ¿qué otros tratamientos existen para pacientes con arterias parcial o totalmente obstruidas?

Una arteria coronaria con una obstrucción significativa podría necesitar tratamiento para reducir el riesgo de sufrir un ataque al corazón. La cirugía de bypass coronario es un tratamiento posible en este caso, pero existen otros tratamientos que han dado buenos resultados en pacientes cuidadosamente seleccionados.

La angioplastia, que abre las arterias obstruidas, es un procedimiento realizado por cardiólogos intervencionistas, utilizando un catéter que lleva un pequeño globo (o balón) en la punta, el cual inflan en el lugar de la obstrucción para comprimir la placa aterosclerótica contra la pared arterial. Primero se introduce un alambre delgado (el catéter guía) en una arteria de la pierna, dirigiéndolo a la zona obstruida de la arteria coronaria. El catéter con el globo pasa por encima de este catéter guía hasta ubicarse en el lugar de la obstrucción, donde se infla el globo. Después del tratamiento, se retiran el catéter guía y el catéter con el globo. La estancia en el hospital y el tiempo de recuperación con este procedimiento son menores que con un bypass. Pero aproximadamente el 35 % de los pacientes corre el riesgo de sufrir obstrucciones adicionales en la zona tratada (lo que se denomina «reestenosis»). La reestenosis normalmente se produce dentro de los seis meses siguientes al procedimiento.

La angioplastia con balón se complementa con la colocación de un stent. El stent es una malla metálica de forma tubular que se implanta en la zona obstruida de la arteria. El stent, montado sobre un catéter que tiene un globo en la punta, se introduce por la arteria y se ubica en el lugar de la obstrucción. A continuación, se infla el globo, lo cual hace que el stent se abra. Luego se retira el catéter con el globo desinflado. El stent mantiene abierta la arteria e impide que se contraiga. La incidencia de reestenosis es normalmente de un 15–20 %.

La aterectomía puede ser una opción para ciertos pacientes que no pueden someterse a la angioplastia con balón. El procedimiento consiste en usar un catéter con un eje rotatorio con cuchillas, que gira a alta velocidad, para cortar la placa aterosclerótica de las paredes arteriales.

En la ablación láser se utiliza un catéter que tiene un haz de fibra óptica o metal en la punta. El láser utiliza la luz para «quemar» la placa y abrir el vaso lo suficiente como para permitir la introducción de un globo que pueda dilatarlo aún más.

La revascularización transmiocárdica percutánea (RTMP) es un procedimiento realizado por un cardiólogo en el laboratorio de cateterización cardíaca.Tras la administración de anestesia local, el cardiólogo introduce un tubo largo y delgado (denominado «catéter») en una arteria de la pierna que conduce al corazón. A continuación se introduce por el catéter un láser que se utiliza para abrir pequeños orificios en el músculo cardíaco. Estos orificios se convierten en canales que permiten el paso de la sangre a las zonas del corazón donde existe una deficiencia de oxígeno. Los investigadores creen que el procedimiento puede estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos, reduciendo el dolor de la angina de pecho. La RTMP se utiliza actualmente en pacientes que no responden a otros tratamientos, tales como los medicamentos, la angioplastia y la cirugía de bypass coronario.

¿Qué es la cateterización cardíaca?

La cateterización cardíaca es un método utilizado por los médicos para realizar muchos estudios destinados a diagnosticar y tratar la enfermedad arterial coronaria. La cateterización cardíaca se realiza con otros estudios tales como la angiografía y los estudios electrofisiológicos.

El método consiste en introducir un tubo largo y delgado (denominado «catéter») por una arteria o vena de la pierna o del brazo, hasta alcanzar el corazón. Según el tipo de estudio que el médico haya indicado para el paciente, la cateterización cardíaca puede realizarse de diferentes maneras. Por ejemplo, podría inyectarse un colorante por el catéter para ver el corazón y sus arterias (un estudio denominado «angiografía»), o podrían enviarse impulsos eléctricos por el catéter a fin de estudiar los latidos irregulares del corazón.

¿Qué diferencia hay entre un betabloqueante y un trombolítico?

Un betabloqueante es un medicamento que limita la actividad de una hormona denominada «epinefrina». La epinefrina aumenta la presión arterial y acelera el pulso. Los betabloqueantes, al limitar la actividad de la epinefrina, normalizan la presión arterial y el pulso.

Los agentes trombolíticos son fármacos capaces de disolver coágulos que pueden administrarse en caso de un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular isquémico (causado por un coágulo sanguíneo). El término «trombolisis» significa «disolución de coágulos», y eso es exactamente lo que estos fármacos hacen. En algunos casos, pueden hacerlo en cuestión de minutos.

Los agentes trombolíticos son más eficaces si se administran inmediatamente. Algunos estudios han demostrado que estos medicamentos pueden ser de poca utilidad a menos que se administren dentro de las primeras horas siguientes a la aparición de los primeros síntomas de un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular isquémico.

¿Qué es la enfermedad de las arterias carótidas?

La enfermedad de las arterias carótidas es una enfermedad que afecta a los vasos que van a la cabeza y el cerebro (enfermedad cerebrovascular). Al igual que el corazón, las células del cerebro necesitan un constante suministro de sangre rica en oxígeno. Esta sangre llega al cerebro por medio de dos grandes arterias carótidas ubicadas en la parte delantera del cuello. Si estas arterias se obstruyen parcial o totalmente, puede producirse un accidente cerebrovascular.

La enfermedad de las arterias carótidas generalmente es ocasionada por la aterosclerosis, que es un endurecimiento y estrechamiento de las arterias. Con la edad, se acumula grasa, colesterol, calcio y otros materiales sobre las paredes internas de las arterias. Esta acumulación forma una sustancia cérea denominada «placa». A medida que se acumula la placa, las arterias se van estrechando y va disminuyendo el flujo sanguíneo a través de las arterias.

La enfermedad de las arterias carótidas puede tratarse por medio de cambios en el estilo de vida, medicamentos, intervenciones transcatéter o cirugía, a fin de reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

¿Qué es un aneurisma y cómo se trata?

Un aneurisma es un ensanchamiento anormal de un vaso sanguíneo que puede afectar a cualquier vaso grande del cuerpo. Un aneurisma se produce cuando la presión de la sangre que pasa por una parte debilitada de un vaso sanguíneo forma una protuberancia en el vaso similar a una ampolla muy frágil. No todos los aneurismas son peligrosos, pero los que se encuentran en las arterias del cuerpo a menudo deben repararse, porque si la arteria se estira demasiado podría romperse, ocasionando la muerte del paciente por hemorragia.

Los aneurismas pueden producirse en los vasos sanguíneos de cualquier parte del cuerpo. Generalmente se forman en el cerebro o en la aorta (la arteria principal que transporta sangre del corazón). En muchos casos, los aneurismas están relacionados con otros tipos de enfermedades cardiovasculares, especialmente la hipertensión y la aterosclerosis. Las lesiones traumáticas, las infecciones y las enfermedades congénitas también pueden ocasionar aneurismas.

El tratamiento depende del tamaño y la ubicación del aneurisma y del estado general de salud del paciente. Los aneurismas en la región superior del pecho (en la aorta ascendente) generalmente se operan enseguida. Los aneurismas en la región inferior del pecho y la zona debajo del estómago (en la aorta descendente torácica y abdominal) pueden ser menos peligrosos. Los aneurismas en estas zonas deben vigilarse periódicamente. Si alcanzan unos 5 centímetros (casi 2 pulgadas) de largo, siguen creciendo o comienzan a producir síntomas, el médico posiblemente aconseje una intervención quirúrgica para evitar su ruptura.

También pueden recetarse medicamentos, especialmente aquellos que reducen la presión arterial (tales como los betabloqueantes), para aliviar la tensión en las paredes arteriales. Los medicamentos que disminuyen la presión arterial son especialmente útiles para tratar a aquellos pacientes en los que el riesgo de la cirugía podría ser mayor que el riesgo del aneurisma.

Los cardiólogos del Texas Heart Institute (Instituto del Corazón de Texas) han estado utilizando una técnica no quirúrgica para tratar a pacientes de alto riesgo con aneurismas aórticos. Esta técnica es útil para aquellos pacientes que, debido a su estado general de salud, no pueden someterse a una intervención quirúrgica sin correr un gran riesgo. El procedimiento consiste en utilizar un catéter con un globo en la punta a fin de introducir un dispositivo, parecido a un resorte, denominado «stent» en el lugar del aneurisma. El globo se infla para abrir el stent y, después de retirar de la arteria el catéter con el globo desinflado, el stent actúa como una barrera entre la sangre y la pared arterial. La sangre fluye a través del stent, disminuyendo la presión sobre la pared de la arteria debilitada. Esta disminución de la presión puede evitar que el aneurisma se rompa.

¿Qué es un accidente cerebrovascular y cuáles son los síntomas de advertencia?

Un accidente cerebrovascular es una lesión cerebral que puede también afectar gravemente al organismo. Se produce un accidente cerebrovascular cuando se interrumpe el flujo de sangre a una parte del cerebro o cuando hay una hemorragia en el cerebro o alrededor de él. Esto puede suceder cuando un coágulo sanguíneo obstruye una arteria en el cerebro o el cuello, o cuando se rompe una arteria debilitada en el cerebro.

Los factores de riesgo cerebrovascular incluyen la presión arterial alta, el tabaquismo, las enfermedades del corazón, la diabetes y un recuento elevado de glóbulos rojos. El riesgo también aumenta con la edad. El consumo excesivo de alcohol aumenta el riesgo de un derrame cerebral (accidente cerebrovascular hemorrágico).

Los síntomas de advertencia de un accidente cerebrovascular pueden incluir una repentina y pasajera debilidad o entumecimiento en el rostro, el brazo o la pierna; dificultad para hablar o entender a las personas que le hablan; una pérdida transitoria de la vista, especialmente en un ojo; visión doble; dolores de cabeza de causa desconocida, o un cambio en su frecuencia o duración; un mareo pasajero o una falta de coordinación al caminar; o un ataque isquémico transitorio.